Un proyecto de ley busca que madres y padres reciban instrucción antes de egresar de maternidades. La iniciativa, presentada por la diputada Albana Rotela Cañete, apunta a reducir muertes evitables en lactantes.
La legisladora Albana Rotela Cañete (Partido Popular) presentó un proyecto de ley para obligar a todos los establecimientos de maternidad, públicos y privados de Corrientes, a capacitar en reanimación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios a progenitores de recién nacidos antes de su egreso. La iniciativa, que ya recibió despacho favorable de la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, busca prevenir muertes infantiles evitables en los primeros meses de vida, como las asociadas al síndrome de muerte súbita o complicaciones respiratorias.
El proyecto establece que el Ministerio de Salud Pública provincial será el encargado de implementar y fiscalizar la formación, que incluirá maniobras básicas de RCP —sin equipamiento médico— y la identificación de signos críticos como inconsciencia, ausencia de respiración o pulso. “El objetivo es que madres y padres no sean observadores pasivos ante una emergencia, sino que tengan herramientas para actuar”, afirmó Rotela Cañete, quien destacó que estas técnicas permiten sostener la oxigenación cerebral hasta la llegada de ayuda especializada.
Según la propuesta, el período de lactante —desde los 28 días hasta los 24 meses— es clave para prevenir paros cardiorrespiratorios, cuya principal causa en este grupo son complicaciones respiratorias, malformaciones congénitas o prematuridad. La capacitación también abordará educación en autocuidado y hábitos saludables, consolidándose como una política sanitaria preventiva.
“Incorporar la instrucción en RCP a la legislación vigente es una decisión que salva vidas”, subrayó la diputada, al enfatizar que Corrientes se suma así a tendencias internacionales que integran formación en emergencias a la atención perinatal. La iniciativa busca reducir la mortalidad infantil en una provincia donde, según datos oficiales, el 60% de las muertes de menores de un año ocurren en el primer mes de vida.

