_La entrega formal al municipio de Monte Caseros se concretará el próximo lunes 3 de noviembre, poniendo fin a un conflicto generado por el uso partidario de las instalaciones, construidas con fondos nacionales para la comunidad._
Por: Radio Mega 95.3Mhz – Finalmente, y tras un prolongado conflicto, la asociación civil Amarte Argentina, cuyo Fundador es José Ottavis, entregará formalmente al municipio el Complejo Comunitario Gauchito Gil el próximo lunes 3 de noviembre, una obra millonaria financiada -costo total 2400 millones- con fondos públicos que había sido apropiada para actividades políticas partidarias, en una clara violación al convenio de colaboración firmado en diciembre de 2022.
Esta decisión marca un giro frente a la postura inicial de la organización, que se había negado sistemáticamente a transferir no solo este complejo, sino también un Salón de Usos Múltiples (SUM) en el km 9, incumpliendo el acuerdo que estipulaba su traspaso a la comuna para su administración y uso comunitario.
La inminente entrega se produce en un contexto de creciente presión y denuncias públicas que expusieron el desvío de los fines sociales de estas infraestructuras.
Investigaciones periodísticas y declaraciones de concejales locales revelaron que el Complejo Gauchito Gil, finalizado a principios de 2024, funcionaba como una sede operativa para el espacio político de José Ottavis y Graciela Brommer. En sus instalaciones se confeccionaban pecheras, remeras y cotillón electoral, transformando un bien público en un centro de logística partidaria.
Paralelamente, el SUM del km 9 permaneció bajo la administración directa de la agrupación La Cámpora, consolidando un modelo de utilización de obras públicas para el clientelismo político. Este caso dejó al descubierto un modus operandi que utiliza asociaciones civiles como pantalla para ejecutar obras con fondos del Estado Nacional, eludir controles municipales y construir una estructura de poder basada en la apropiación de recursos.
La opacidad rodeó todo el proceso. Las obras se ejecutaron bajo la criticada modalidad de “licitación directa” y “por administración”, con fondos millonarios de la gestión de Alberto Fernández. Amarte Argentina, actuando como Unidad Ejecutora, formó cooperativas que funcionaron como “cooperativas militantes”, reclutando punteros políticos con dinero del Estado.
A las irregularidades en la gestión y el uso político, se suman graves fallas técnicas en la obra.
Mientras la comunidad espera que la municipalización, a concretarse el lunes 3, restituya el destino social, cultural y deportivo original de estos espacios, el caso del Gauchito Gil queda como un emblemático recordatorio de los mecanismos de desvío de fondos públicos y la vulneración del bien común en beneficio de intereses partidarios.

